«Tragatrufas (1933). Hitler Greñas (1941).
Dos sátiras políticas contra el nacionalsocialismo»,
Ápeiron Ediciones, Madrid, 2026, 122 págs.
Edición de Roberto Vivero
Traducción de Enrique Gallud Jardiel
Reseña escrita por Francisco Hermoso de Mendoza
Texto publicado en Devaneos
En la colección de Ápeiron Ediciones «Dokumenta», dedicada al pensamiento, la cultura y la sociedad europeas de la primera mitad del siglo XX, se publicó a comienzos de este año, en una espléndida edición de Roberto Vivero, Tragatrufas (Truffle Eeater) y Hitler Greñas (Struwwelhitler).
En Truffle Eater (1934), Humbert Wolfe se encargó del texto y Archibald Louis Charles Savory de las ilustraciones. Leído ahora resulta una sátira profética que esboza las barbaridades que los nacionalsocialistas serían capaces de llevar a cabo más adelante. En 1934 Hitler acababa de llegar al poder. Es un texto con referencias a la Primera Guerra Mundial, caldo de cultivo para la Segunda. Las ilustraciones, principalmente, son en blanco y negro. Está presente la propaganda del régimen nazi, los periodistas ahogándose en la tinta negra, y toda clase de noticias falsas por parte del regimen nazi para negar la realidad. El pasado está muy presente. Se menciona el Lusitania (transatlántico británico hundido por los alemanes, que causó la muerte de 1200 personas) o la enfermera Cavell (enfermera británica fusilada por los alemanes por ayudar a huir a más de 200 soldados aliados). O la quema de libros y la zarza ardiente, que nunca se consume, como ocurre con los libros. Se pueden quemar sí, reducirlos a cenizas, pero lo que los libros representan y contienen no desaparece. Al contrario que el niño que quema los libros, porque el censor siempre está de paso. Vemos también a Hilter con esvásticas, en el lugar en donde estarían las falanges; la mención a Lady Macbeth, ¿la culpa, las manos manchadas de sangre? La manera de empequeñecer y ridiculizar a Hitler es compararlo con Mussolini. Lo vemos probarse el traje del fascismo (que no lo ha inventado él), o la mención a Lenin, con quien podrá medirse Hitler a la hora de ponderar su futura abyección.

Información sobre la obra y compra del libro:
Struwwelhitler fue escrita en 1941 por los hermanos Robert y Philip Spence. La Segunda Guerra Mundial ya estaba en marcha. El desastre ya ha sido consumado. Incluye incluso el hecho de la Operación Barbarroja, cuando salta por los aires el pacto entre Hitler y Stalin para repartirse Europa, toda vez que Hitler decide atacar a Rusia. Las ilustraciones aquí son muy coloristas y vívidas.
El Struwwelhitler toma como referencia el Struwwelpeter de Heinrich Hoffmann. Al final del libro tenemos las ilustraciones de Hoffmann. Podemos comparar las ilustraciones, no tanto los textos. Y ese es otro nivel de lectura. Analizar la imitación con lupa, porque no solo las ilustraciones (aparentemente) son similares, los textos también están sacados del mismo molde, pero en el Struwwelhitler la pretensión es mantener la sonoridad de las rimas pero adaptándolas a otros contextos, con otras palabras.
La sátira consiste aquí en empequeñecer a estos prohombres que tuvieron en sus manos el destino de Europa, como el Little Adolf, o Mussolini, que será mordido por un perro y acabará en el agua. O la pluma envenenada de Goebbels, que como a un niño desobediente o malcriado le puede ser arrebatada. Todas ellas son imágenes muy gráficas, que siguen una lógica infantil. La propia de los cuentos. Por eso los castigos y un manifiesto espíritu pedagógico. Y es ahí donde la sátira manifiesta toda su eficacia. De la misma manera los grandes hombres tienen nombres coloquiales, como los motes que nos ponen en el colegio: Gobby, Ribby o Musso.
En el comienzo de Struwwelhitler los niños buenos tienen que saber mentir o matar. Esa es la premisa en ese contexto histórico (1941). El bien y el mal acaban trastocados. Habría que plantearse qué significan entonces palabras como paz, o el bien.
Las ilustraciones, a veces, hablan por sí solas. Vemos el contraste entre un Stalin gigante y unos nazis diminutos, Europa convertida en madre, o las chimeneas y sacos con dinero sustituyendo a los regalos navideños del original de Hoffmann.
Tanto Truffle Eater como Struwwelhitler son una magistral y necesaria lección de historia, que conviene leer con detenimiento, de forma minuciosa, porque cada palabra tiene su sentido y significado, donde nada es fruto del azar. Al contrario. Por eso la tarea del lector concienzudo consistirá en atender a todos los reclamos que las ilustraciones y los textos contienen para destilar toda su carga histórica.
La traducción al castellano, obra de Enrique Gallud Jardiel, mantiene el espíritu del original y brinda al lector unas rimas muy vivaces e ingeniosas, que abocan irremisiblemente al deleite de una lectura que deparará no solo una experiencia estética sino ética.

Sinopsis del libro:
El presente trabajo trata de aportar una revisión de un tema clásico como es el estudio de los debates en torno a la cuestión nacional en la Segunda Internacional Socialista abordando la temática a través de los postulados y tesis de los principales teóricos e intelectuales que escribieron sobre el tema en el marco mencionado y organizados en los principales grupos que protagonizaron los debates. Estos grupos serían el de los internacionalistas intransigentes, representado por Rosa Luxemburgo, Anton Pannekeoek y Josef Strasser, el de los leninistas, representado por Lenin y Stalin, y, por último, el de los austromarxistas, representado por Otto Bauer y Karl Kautsky. Así mismo se analizan los debates que se dieron entre los distintos intelectuales anteriormente mencionados y los principales puntos de conflicto existentes, así como los principales temas de interés tratados en sus escritos, comparando sus diferentes tesis y teorías sobre el fenómeno nacional.
José Meroño Asenjo es graduado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid (2021) y tiene un Máster en Historia Contemporánea por la misma institución (2023). Ha trabajado como investigador en formación en el Departamento de Historia Moderna y Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid, así como asistente de investigación con un contrato Investigo en el proyecto «La construcción europea desde el Sur. De la ampliación mediterránea a la ampliación del Norte (1986–1995): los contornos de la europeización en perspectiva comparada». Actualmente es investigador predoctoral financiado por la Comunidad de Madrid.
Información sobre la obra y compra del libro:
«La verdad de los amos»,
Ápeiron Ediciones, Madrid, 2026, 302 págs.
Ensayo de Miguel Huguet
Reseña publicada en El Mundo Financiero (fundado en 1946)
El nuevo ensayo de Miguel Huguet sostiene que algunas de las verdades que hemos heredado no son más que mentiras repetidas durante generaciones hasta perder su condición de mentira.
El autor desarrolla esta provocadora tesis apoyándose en una amplia bibliografía científica, histórica y académica y recorre la relación entre mentira, poder y construcción de la realidad. Hay verdades que nunca han sido verdad. Han sido mentiras que el poder ha conseguido convertir en verdad. Con esta afirmación arranca el planteamiento de La Verdad de los Amos, el nuevo ensayo de Miguel Huguet. Una frase que resume una idea tan sencilla como perturbadora: una mentira no necesita ser cierta para convertirse en una verdad socialmente aceptada. Necesita ser repetida, legitimada y transmitida. Y cuando una mentira se mantiene durante suficiente tiempo, deja incluso de parecer una mentira.
Ese es el territorio en el que se mueve Huguet. No pretende descubrir una gran mentira universal ni presentar la historia como una sucesión de conspiraciones. Su planteamiento es diferente y, probablemente, más incómodo: preguntarse cuántas de las cosas que consideramos verdaderas lo son porque han sido comprobadas y cuántas porque simplemente hemos aprendido a creer que lo son.
Cuando una mentira deja de parecer una mentira
Una mentira evidente puede ser descubierta. Basta con enfrentarla a los hechos. El problema aparece cuando la mentira se convierte en relato. Un relato puede sobrevivir durante generaciones, incorporarse a la cultura, transmitirse dentro de las familias, legitimarse mediante instituciones y acabar formando parte de la moral, las costumbres o la educación de una sociedad.
En ese momento ocurre algo decisivo: ya no hace falta que nadie obligue a creer la mentira. Son las propias personas quienes la sostienen y la transmiten. Para Huguet, ahí reside una de las formas más eficaces del poder. El poder no siempre necesita imponer aquello que quiere que pensemos. Puede conseguir algo mucho más eficaz: que terminemos pensando que hemos llegado a esa conclusión por nosotros mismos.
La historia, la política, la religión, la economía, la cultura y la moral aparecen en el ensayo como algunos de los grandes escenarios en los que las sociedades han construido y consolidado sus verdades. No significa que todo lo que conocemos sea falso. Significa algo más trascendente: que incluso nuestras certezas pueden tener una historia, un origen y, en algunos casos, unos intereses detrás. La pregunta, entonces, cambia. Ya no se trata solamente de saber si algo es verdad. También importa saber quién decidió que debía ser considerado verdad.
El poder de la mentira
La mentira siempre ha sido una herramienta de poder. Pero el poder de una mentira no depende necesariamente de su sofisticación. Puede depender de su capacidad para convertirse en normalidad.Una mentira repetida por un individuo puede ser una mentira. Una mentira repetida por una familia puede convertirse en una creencia. Una mentira repetida por una institución puede adquirir legitimidad. Y una mentira repetida durante generaciones puede terminar convirtiéndose en verdad. Ese proceso es uno de los ejes del ensayo. Huguet pone el foco no solamente en quienes cuentan las mentiras, sino también en quienes las aceptan, las reproducen y las transmiten sin volver a cuestionarlas. Porque quizá el poder más eficaz no sea conseguir que alguien obedezca. Quizá sea conseguir que ya no necesite hacerlo.

Información sobre la obra y compra del libro:
De la mentira tradicional a la mentira digital
La cuestión adquiere una dimensión todavía mayor en la sociedad contemporánea. Internet, las redes sociales, los algoritmos y la inteligencia artificial han multiplicado hasta extremos desconocidos la capacidad de producir, modificar y distribuir información. Nunca había sido tan sencillo comprobar una información. Pero tampoco había sido tan sencillo fabricar una mentira y conseguir que millones de personas la conozcan en cuestión de minutos. La mentira digital introduce además una dificultad nueva: la velocidad.
Una falsedad puede recorrer el mundo antes de que alguien tenga tiempo de demostrar que lo es. Y los algoritmos no necesitan saber si algo es verdad para hacerlo visible. Necesitan detectar aquello que despierta interés, provoca reacción o consigue que el usuario permanezca conectado. En ese escenario, la vieja relación entre mentira y poder adquiere una dimensión nueva. Ya no basta con preguntarse quién controla los medios de comunicación o quién escribe la historia.
También hay que preguntarse quién controla los mecanismos que deciden qué vemos, qué dejamos de ver y qué termina ocupando nuestra atención. La inteligencia artificial añade una nueva capa al problema. Las máquinas pueden generar textos, imágenes, voces y vídeos capaces de reproducir acontecimientos que nunca sucedieron o personas que nunca dijeron aquello que aparentemente dijeron. La mentira ya no necesita siquiera de un mentiroso visible.
Una trayectoria previa
Este ensayo no aparece de manera aislada dentro de la trayectoria de Miguel Huguet. Empresario, editor de obras de lujo e inversor, Huguet ha desarrollado paralelamente una actividad vinculada a la escritura y la reflexión sobre los cambios económicos, tecnológicos y sociales. En el ámbito académico, es profesor del Máster de Psicocreatividad de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) e investigador acreditado por el Ministerio de Cultura.
Entre sus obras anteriores se encuentran Fundraising (A4 Editors, 2014), Transgresión (Editorial Nazarí, 2022), ¿Dónde está la nueva recompensa? (Editorial Nazarí, 2024), Creatividad en la era digital (Academia, 2025) y A la caza del capital (Editorial Xappiens, 2025). En ellas ya aparecen algunas de las preocupaciones que posteriormente confluyen en La Verdad de los Amos: la creatividad, la transformación tecnológica, los mecanismos de recompensa, el comportamiento humano, el emprendimiento y la influencia de las estructuras sociales sobre el individuo.
La nueva obra amplía ese recorrido hacia una cuestión directamente relacionada con el poder: cómo se construyen las verdades colectivas y qué ocurre cuando dejamos de preguntarnos si realmente son ciertas.
Un ensayo que no pretende dejar tranquilo al lector
Huguet no parece buscar en esta obra una respuesta académica cerrada. El tono es deliberadamente provocador, pero la provocación no se limita a la frase fácil. El autor recurre a una amplia bibliografía científica, histórica y académica para desarrollar y fundamentar sus argumentos y establecer conexiones entre disciplinas y épocas diferentes.
Eso no significa que todas sus conclusiones resulten necesariamente incontestables. Precisamente ahí está uno de los aspectos más interesantes del libro. Algunas de sus tesis pueden provocar rechazo, otras pueden resultar discutibles y otras obligar al lector a revisar ideas que nunca se había planteado cuestionar.
La amplitud de los asuntos abordados puede conducir en determinados momentos a más preguntas que respuestas. Pero quizá sea precisamente esa la intención. El ensayo no pretende sustituir unas verdades oficiales por otras. Pretende introducir una sospecha: ¿Y si algunas de nuestras certezas no son más que mentiras que hemos aprendido tan bien que ya ni siquiera somos conscientes de que las hemos aprendido?
La mentira que llevamos dentro
Aquí es donde la propuesta de La Verdad de los Amos deja de ser únicamente una reflexión sobre el poder y se convierte también en una reflexión sobre el individuo. Porque si una mentira puede convertirse en verdad colectiva, también puede terminar formando parte de nuestra propia identidad. Podemos defenderla. Podemos transmitirla. Podemos indignarnos cuando alguien la cuestiona. Y podemos hacerlo convencidos de que estamos defendiendo la verdad. El poder, en ese caso, ya no necesita estar delante de nosotros. Puede estar dentro de nosotros. Y quizá sea esta una de las ideas más inquietantes que deja el ensayo: que liberarse de una mentira no consiste únicamente en descubrir que era falsa. Consiste también en aceptar que durante años hemos podido vivir de acuerdo con ella.
Una pregunta que permanece abierta
En una época marcada por la polarización política, la sobreabundancia de información, la inteligencia artificial y la transformación acelerada de los medios de comunicación, la pregunta planteada por Huguet resulta especialmente pertinente. Porque quizá el problema no sea que hoy existan más mentiras que antes.
Quizá el problema sea que nunca habíamos dispuesto de tantos medios para convertirlas en verdad. La Verdad de los Amos no ofrece al lector una lista definitiva de verdades alternativas. Hace algo más trascendente. Le pide que vuelva sobre las suyas. Y que se pregunte cuánto hay de verdad en aquello que considera verdadero. Porque una mentira puede ser descubierta. Lo verdaderamente peligroso es una mentira que ya nadie reconoce como tal.

Miguel Huguet (1956) es profesor en el máster de psicocreatividad en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), empresario editorial e inversor, investigador acreditado por el Ministerio de Cultura, fundador de varias empresas en el sector cultural y digital en Estados Unidos, España y Andorra, conferenciante y ensayista, especializado en pensamiento crítico, psicología de la percepción, creatividad y análisis cultural. Como editor y fundador de proyectos de bibliofilia de alta gama, ha dirigido la creación de obras monumentales en ediciones limitadas —Andorra Aeterna, Cathalonia Aeterna y Armenia Aeterna— que combinan trazabilidad e investigación histórica, arte y narrativa documental. Es autor de los siguientes ensayos: Transgresión (Editorial Nazarí, 2022), un ensayo sobre el papel histórico de las rupturas morales y culturales en la evolución de las sociedades. Donde está la nueva recompensa (Editorial Nazarí 2024). Fundraising (A4 Editors 2014). A la caza del capital (Editorial Xappiens 2025), Creatividad en la era digital (Enciclopedia 2025).
Los lectores interesados en este libro también puede consultar las siguientes reseñas:
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